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DESPÚES DE UNA DÉCADA PARA EL INDIO:

De Ginebra a Besiko[1]

 

I. Kungiler

2/diciembre/2004

Ciudad de Panamá, República de Panamá.

 

EL EJECUTIVO: ETNOVIAJERO

En una ciudad de Latinoamérica, un día de noviembre de cualquier año, en una modesta residencia, suena el reloj despertador que avisa a un Ejecutivo, que es hora de levantarse. Son las seis de la mañana. El hombre enciende inmediatamente el televisor para mirar el noticiero de CNN por cable y el estado del tiempo.  Luego se dirige a su laptop. Abre  su correo electrónico, que está atestado de informaciones que le llegan de todas partes, pero sólo le interesa la clave del boleto electrónico que le han enviado, desde alguna parte de Europa. Baja a tomar su desayuno. Se despide de sus hijos. Va hacia su coche cuatro por cuatroúltimo modelo. Se dirige al aeropuerto. Hoy debe tomar un vuelo a Ginebra, la semana pasada estuvo en Nueva York y el mes pasado en Vancouver, Viena, Roma, París, Zurich, Amsterdan, y una que otra conferencia en Latinoamérica. Todo esto gracias a las Agencias de Cooperación Internacional.Él no es cualquier Ejecutivo, es un Consultor de un pueblo indígena cualquiera. Muchos de estos consultores viven fuera de las áreas indígenas. Todos estos años, el Consultor ha vivido viajando de una Conferencia a otra, porque él es el  portavoz de un pueblo, que supuestamente lo nombró. Así ha pasado toda esta década, de aeropuerto en aeropuerto. Así es la vida del etnoviajero, como lo prefiere llamar mi amigo y hermano Arysteides Turpana[2].

 

 UN OBSEQUIO DESPUÉS DE CINCO SIGLOS: UNA DÉCADA

Hoy al levantarme, me propuse a preguntarles a las personas comunes y corrientes como yo: ¿Qué pensaban sobre la Década Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo 1995-2004, de la Asamblea General de las Naciones Unidas?  Ya pasada la tarde, me di cuenta que muchos no sabían de lo que les hablaba. Muchos me miraron extrañados, como si le hablase no se de qué. Sí. En realidad, yo me acordé que el Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo, que fue inaugurado oficialmente el 10 de diciembre de 1994 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, clausuraba este mes.

 

Además, en este marco, cada año se celebra el Día Internacional de las Poblaciones Indígenas el 9 de agosto, aniversario de la apertura de la primera sesión del Grupo de Trabajo de las Poblaciones Indígenas, en 1982. Luego de esto, me inquietaba con otra pregunta: ¿Qué hemos hecho en estos diez años y para qué nos ha servido?

 

En diez años no ha cambiado nada. Sólo algunas que otras ONGs nacionales e internacionales y algunas entidades de Estados y sus burócratas, e inclusive algunas personas indígenas y no indígenas, han sido los más beneficiados en toda esta década, que rezaba entre sus objetivos: fortalecer la cooperación internacional para la solución de los problemas con que se enfrentan las poblaciones indígenas en cuestiones tales como los derechos humanos, el medio ambiente, el desarrollo, la salud, la cultura y la educación. Seguro que este objetivo le cae muy bien  a este etnoviajero, que ha mejorado su calidad de vida en esta década.

 

Es necesario entonces hacer una mirada retrospectiva de los avances de nuestras poblaciones en el mundo y en particular en nuestro país: Panamá. ¿Qué ha representado realmente, esta década para nosotros, para las poblaciones indígenas?

 

Para ello recurrimos a los informes de las agencias internacionales y estatales, para no especular sobre esta realidad, que es tangible, palpable, visible y sensible a nosotros que somos indígenas.

 

LOS FILÁTROPOS Y EL PRÓJIMO

Las cifras en términos económicos por parte de países desarrollados, llámese Unión Europa y Norteamérica (Canadá y Estados Unidos), son sorprendentes, en la "ayuda económica" que nos han brindado. Lo mismo que las Agencias de Cooperación Multilaterales. Mírese por ejemplo, el apoyo económico brindado por el Banco Mundial a las poblaciones indígenas en los años últimos años, ejemplo el Proyecto del Corredor Biológico del Atlántico Panameño, solamente por citar uno. Otro de los ejemplos, es la ayuda que ha ofrecido los países que componen la Unión Europea. No más hay que sentarse al frente de una computadora y visitar las páginas electrónicas (web page) de estas organizaciones, y mirar sus reportes financieros. Sus desembolsos y los de los Estados han sido millonarios, lo mismo que los de las agencias de financiamiento multilateral y organizaciones privadas sin fines de lucro. Estas últimas  se crean y se deshacen por arte de magia, según los intereses de cada Consultor.

 

Digo esto con toda convicción, ya que hace unos meses atrás, entre mayo y junio, viajé a Europa, ya que me había ganado una beca para ir a un curso en Italia, sobre: Paz y no violencia. Estando allí tuve la oportunidad de conversar con algunas personas que trabajan con Agencias de Cooperación Internacional Europeas y yo les comentaba en broma y en serio, sobre el personaje, con la que inicié este escrito: El etnoviajero. Me di cuenta que el etnoviajero no es una persona ficticia. Es real. Y ya algunas agencias se han dado cuenta de estos personajes muy comunes en nuestros pueblos indígenas.

 

Son muchos los millones que han ido a parar a oficinas refrigeradas, coches, computadoras, viajes, hoteles y borracheras en nombre los pueblos indígenas. Proyectos inconclusos, oficinas de maletín y proyectos fantasmas y que han hecho de la cooperación, su modus vivendi, perdiendo así su verdadero objetivo. Si. Lamentablemente, es así. Pero este no es el caso del que me quiero ocupar hoy .La gente sabe quiénes son.

 

Estas agencias deberían tomar otra estrategia de cooperación para que en realidad estos  proyectos se  ejecuten, que en su mayoría son buenos. Yo no tengo la respuesta de qué se debe hacer. Sólo comparto las voces de los que como yo esperan un verdadero desarrollo en nuestras comunidades.

 

Por otro lado, y hablando de la famosa década, es imposible que occidente pueda reparar en diez años las atrocidades a las que sometieron a nuestros pueblos por más de cinco siglos ni aunque los etnoviajeros, soliciten otra década más (2005-2014). Sería imposible retribuir a todas las poblaciones indígenas del mundo nuestras aspiraciones a una vida digna y humana, el respeto a todos nuestros derechos como pueblo, en un mundo con una gran diversidad cultural, con visiones y convicciones diferentes, en un mundo globalizante que nos lleva a la homogenización de nuestras vidas así se llame  modernidad.

 

INDÍGENAS DE PANAMÁ: UNA DÉCADA DESPUÉS

Con todo este apoyo que han brindado a nuestras poblaciones estas agencias, los indígenas nos mantenemos aún entre los más marginados y privados de los derechos humanos básicos, particularmente de los derechos culturales, y eso no lo digo yo, si no los mismos informes de las agencias de las Naciones Unidas, que no son tan halagadores, llámese UNICEF, UNESCO, PNUD, sólo por mencionar unos cuantos. Por ejemplo, quiero sugerirles la lectura del mesurado trabajo presentado por la PNUD, como lo fue el Informe Nacional de Desarrollo Humano, Panamá 2002.

 

Una profunda pobreza cobija a los pueblos indígenas de Panamá, y es que las peores condiciones de vida se observan en las Comarcas Ngöbe-Buglé, Kuna Yala, Madungandi, Emberá y Wargandi, según se registra en este Informe. Sumando también la mayor desnutrición entre los que representan el futuro de estas poblaciones, como es la niñez.

 

Con respecto a la salud, el asunto va de mal en peor. No sólo por la cuestión geográfica y climatológica en las que están ubicadas estas poblaciones. Sólo para mencionar una realidad,  la del pueblo Ngöbe-Buglé, con una población de 186,861, que representan el 65% de la población total, la cual es de 285,231 indígenas en el territorio panameño. Según el Informe del Ministerio de Salud de junio del 2000, la Comarca Ngöbe-Buglé no cuenta con ningún hospital. Según este mismo informe, el acceso a la salud de los indígenas es insuficiente, el personal de salud idóneo es escaso: el promedio indígena es de 2 médicos por 10 mil habitantes, mientras que el promedio nacional es de casi 9 médicos.  Todo esto sin entrar en las enfermedades que aquejan estas poblaciones. Esta es la realidad después de haber entrado en el nuevo milenio.

 

Reciente leí un titular del diario La Prensa, publicado el 1 de diciembre de los corrientes y dice: 35 millones para pobreza indígena: Torrijos dice que los indígenas que viven en extrema pobreza recibirán atención gratuita de salud. El presidente de Panamá, Martín Torrijos, anunció la disposición de más de 35 millones de dólares para la ejecución de programas en la Comarca Ngöbe Buglé, durante el año 2005, con el fin de de combatir la pobreza. Esperemos que cumpla y que después de haber terminado su gestión, la Comarca Ngobe-Buglé por lo menos cuente con un hospital digno. Esto ocurre mientras que el presidente de la República, semanas atrás prometió a las 17 comunidades indígenas inundadas de la Comarca Emberá, una ayuda inmediata tras el desbordamiento del río Chucunaque el 16 de noviembre, y hasta la fecha los moradores viven angustiados  esperando  esta ayuda y durmiendo casi a la intemperie.

 

Con respecto al tema de la educación el asunto se agudiza aún más, nos dice este  Informe: La situación de la educación en las comunidades indígenas es la más desfavorable de todo el país. Los indígenas tienen baja escolaridad. Según el Censo Nacional del 2000, de 244,841 indígenas de más de cuatro años de edad, con relación a la asistencia y nivel de instrucción, se cuantifica que 88,170 no tienen grado de escolaridad aprobada, de los cuales la mayoría (50,083) son mujeres. Eso sólo para tocar uno de los aspectos referente a la educación.

 

Relativo a la materia de legislación en temas indígenas, se ha avanzado considerablemente. Panamá cuenta con siete diputados indígenas. Según el resumen que nos brinda Aresio Valiente López, en el libro Derechos de los Pueblos indígenas de Panamá, Serie Normativa y Jurisprudencia, recoge 35 leyes, decretos y resoluciones referentes a las poblaciones indígenas desde 1953 hasta marzo de 2001. Muchas de estas propuestas surgieron como iniciativa de los  dirigentes de las mismas comarcas, como es el caso de las legalizaciones territoriales, Leyes sobre protección de artesanías, como al igual que la de Propiedad Intelectual sobre los Derechos Colectivos de los Pueblos Indígenas para la Protección y Defensa de su Identidad Cultural y de sus Conocimientos Tradicionales, entre las más destacados. Muchas de estas leyes no cuentan con un presupuesto para su ejecución, como es el caso del Patronato de las Ferias de los Pueblos Indígenas de la República de Panamá. A otras no se les da  seguimiento, como es el caso de la Unidad de Coordinación Técnica para la Ejecución de los Programas Especiales en las Áreas Indígenas. Si, todo indica que hemos logrado que se nos escuche.

 

EN EL PODIUM INTERNACIONAL

Uno de los avances que se ha podido obtener en esta década ha sido el Proyecto de Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Inclusive, hoy peligra este proyecto, porque representantes de los Estados intentan debilitar y deshacer la Declaración que fue elaborada por el "Grupo de Trabajo sobre las  Poblaciones Indígenas" y aprobado en 1994 por la Subcomisión de las  Naciones Unidas de Prevención de la Discriminación y Protección a las  Minorías. Durante esta semana se desarrolla en el Palacio Wilson, en Ginebra, Suiza, principal sede del Alto Comisionado de Derechos Humanos, la tercera semana de trabajo de la Décima Sesión del Grupo de Trabajo sobre el Proyecto de Declaración, Proyecto que recoge como una norma mínima garantías para el reconocimiento y protección de los derechos de los pueblos indígenas a nivel mundial,  principalmente en  temas como territorio, cultura y  participación política al interior de los Estados. El Proyecto de Declaración, que fue sometido a consulta a buena parte de los pueblos y organizaciones indígenas de todo el mundo, es quizás una de los principales logros de esta década en el ámbito internacional, como lo han sido la creación del Grupo de Trabajo de las Poblaciones Indígenas (1982), el Fondo Voluntario para las Poblaciones Indígenas (1985), el establecimiento del 9 de agosto Día Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo (1993). En el 2000, la Comisión de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos recomendó la creación de un Foro Permanente, como parte de Consejo Económico y Social (ECOSOC, por sus siglas en inglés), para que en ella se discuta los temas relacionados al desarrollo económico y social, cultural, ambiental, educativo, salud y Derechos Humanos. La primera sesión de este Foro Permanente se efectuó a principios del año pasado. Estos son algunos de los logros ganados durante estos últimos años.

 

Es cierto que ha habido todos estos avances en el contexto internacional, pero la situación cada día es más desalentadora en nuestras poblaciones indígenas, y no hay que irse muy lejos, para tratar de comprender todas estas condiciones. Debemos bajarnos de los cielos para comprender más esta realidad y ejercer una actitud más beligerante y comprometida. Quizá hayamos ganado espacios en las Cumbres, Foros, Congresos y Encuentros Internacionales, pero también nos hemos olvidado de nuestra verdadera raíz y misión. Los discursos son importantes, pero mucho más importantes son las acciones que nos conduzcan a las respuestas y soluciones.

 

Y LOS PROTAGONÍSTA DE ESTA HITORIA

A varios kilómetros de esta misma ciudad de Latinoamérica, en la campiña de este país, canta un gallo anunciando el alba. Un niño de diez años se despierta a la par de su padre, para acompañarlo al campo a buscar algo para comer e iniciar así la faena. La cosecha no fue muy buena este año. Aunque este niño y su hermano mayor ayudaron al padre en el cultivo, no fue lo suficiente. El niño no asistió a la escuela por este justificado motivo. Su madre yace enferma, ya que el puesto de salud más cercano queda a más de 200 Km de donde viven. Hoy salieron sin desayunar, como todos los días, a ver qué  encontraban en el camino, quizá alguna fruta, quizá alguna legumbre. No tienen idea de los acontecimientos del mundo, no saben de CNN y tampoco de los pronósticos del tiempo para hoy. Llegará la noche y dormirán con la sinfonía de los grillos y el brillo de las estrellas, sin saber que ha transcurrido una década proclamada en nombre de su pueblo. Quizás ese lugar sea Besiko, en la cordillera de la Comarca Ngöbe.

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Iguaniginape Kungiler, es escritor Kuna, nació en la Ciudad de Panamá, Panamá, 1970. Egresado del Instituto Cooperativo Interamericano (ICI). Técnico en Manejo de Equipos audio visuales, Equipo Vecinos Costa Rica, 1992. Se ha desempeñado como Jefe de la Sección de Soporte y Operaciones del Departamento de Informática, Asamblea Legislativa de Panamá. Editor de la Revista VENTANAS DEL PARLAMENTO, Revista de la Comisión de Asuntos de la Mujer, la Niñez, la Juventud y la Familia de la de dicha Asamblea. Coordinador de Proyecto. Programa de Conocimiento Tradicional Kuna. Indigenous Knowledge Programme (IKP-Canadá) Y el Congreso General de la Cultura Kuna. Editor y Promotor del Colectivo. Ha dictado conferencias en Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. Ha participado en múltiples Seminario y Conferencia sobre temas de Literatura Indígena, Cultura y Derechos Humanos, como expositor y participante. Es miembro y directivo del Colectivo Dulenega. Ha producido Voces Vivas. Breve Autobiografía. Producción de un disco compacto con el Centro de Cine y Video del Museo del Indio Americano, Smithsonian Institute, 2001. Publicado, Yar Burba, Anmar burba; Espíritu de la Tierra, Nuestro Espíritu. Cuentos de la tradición oral Kuna. Edición Congreso General de la Cultura Kuna y el Fondo Canadá Panamá. Panamá. 1996. Ologindibipilele, Caminante y Guerrero. Biografía de Simral Colman. Colectivo de Editores Kuna. Panamá. 1994. Publicaciones en diarios, revistas, boletines y web side informativos nacionales e internacionales 1993-2004. Está por publicar su tercer libro (cuento): El canto del Virulí Emplumado. Edita actualmente un video documental sobre dulegaya (Lengua Kuna), una producción de Colectivo Dulenega y la  University of Texas at Austin.



[1] Ginebra, Suiza. Es la sede del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de las Naciones Unidad. Besiko, Comarca Ngöbe-Buglé, República de Panamá. Distrito identificado con pobreza en el Informe Nacional de Desarrollo Humano  (INDH Panamá 2002).

[2] Arysteides Turpana. Escritor Kuna. Panamá.


 
Iguaniginape Kungiler
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