MADUNGANDI:
SU REALIDAD Y UNA BREVE VISI²N INTROSPECTIVA.
Iguaniginape Kungiler
Comarca Kuna de Madungandi[1]
ÝÝÝÝÝÝÝÝÝÝÝ El dule o kuna[2],
seg™n cuenta su historia oral procede de un rÌo llamado Gosguna, actualmente
conocido como el rÌo Atrato, en Colombia. Cuentan los ancianos kuna que el
primer dule que llegÛ cerca de Gosguna fue a Dakargun Yala, ubicada entre la
frontera de Panam· con Colombia, allÌ se procrearon las primeras familias y
poblaron la regiÛn. Nos sigue contando los ancianos, que los dule habitaron por
mucho tiempo esta regiÛn, llegando a ocupar parte de Colombia (Departamento del
ChocÛ) y Panam· (Provincia del DariÈn y este de Panam·). Hubo muchas luchas
antes de la conquista entre los kuna y otros pueblos indÌgenas, entre ellos los
ember·, por la presencia territorial en esta regiÛn hasta la llegada de los
europeos. El pueblo ember· estaba en ese entonces radicado en la costa pacÌfica
de lo que hoy se conoce como el departamento del ChocÛ. Los constantes
enfrentamientos, hicieron reubicar a los dule en diferentes lugares que
actualmente ocupan. Las mismas consecuencias de enfrentamientos llevaron a los
ember· que se aliaran con los espaÒoles, los kuna en sus constantes
desplazamientos se unieron a los corsarios ingleses para contrarrestar esta
lucha.
Desde
entonces el pueblo kuna habita las costas del ArchipiÈlago de San Blas, hoy
Comarca Kuna Yala, parte de la provincia de DariÈn Comarca Wargandi, la parte
este de la provincia de Panam· Comarca Kuna de Madungandi y parte de Colombia
Resguardo Tule de Ipkikuntiwala. En Panam· habitan aproximadamente unos 70,000
kuna. Todas estas poblaciones kuna lo unen su cultura, su idioma y sobre todo:
su historia oral.
Madungandi
esta ubicada al este de la provincia de Panam· y a 120 kilÛmetros de la ciudad
capital. Limita al nordeste con el Distrito de Chepo y Chim·n de la provincia
de Panam· y al sudeste con la Comarca de Kuna Yala y la Comarca de Wargandi.
Tiene una poblaciÛn aproximada de 5,000 personas y esta compuesta de 10
comunidades ubicadas en los rÌos que suministra agua al lago Bayano, lago
artificial que se creÛ con en el embalse del rÌo Bayano y la construcciÛn de la
HidroelÈctrica Ascanio Villalaz. Adem·s por la Comarca Kuna de Madungandi pasa
parte de la Carretera Interamericana, conocido proyecto que unir· Panam· con
Colombia. Las poblaciones kuna de la Comarca Madungandi que se encuentran en
los linderos de esta carretera son: Akua Yala, Ibedi y Wacuco. Como tambiÈn las
comunidades de ember· de Biriadi (PiriatÌ) e Ibedi (IpetÌ) Ember·[3].
Ý
A finales del aÒo 2000, la AsociaciÛn Napguana, el Centro de Asistencia Legal popular (CEALP) y la ClÌnica de Derechos Humanos Internacional de Washington College of Law, American University, presentaron ante la ComisiÛn Interamericana de Derechos Humanos en nombre de la Comarca Kuna de Madungandi y los pueblos Ember·, la violaciÛn de sus derechos fundamentales, originado por la construcciÛn de la HidroelÈctrica Ascanio Villalaz (Lago Bayano) y la falta de cumplimiento de acuerdos que el Estado habÌa suscrito con estos pueblos. Violando asÌ el derecho a la tierra de estas poblaciones ya que el embalse inundÛ parte de sus tierras donde estaban ubicado por mucho tiempo, al igual que las pÈrdidas de sus cultivos y de sus tierras fÈrtiles, como tambiÈn el no impedir la invasiÛn de colonos o no indÌgenas en esta regiÛn, y no legalizar las tierras de los ember· reubicados en 1975, por este proyecto. El derecho a la vivienda que tienen todos los seres humanos, puesto que la inundaciÛn destruyÛ gran parte de las viviendas de estas poblaciones. El derecho a la salud, el lago artificial creÛ condiciones optimas para la reproducciÛn de mosquitos anÛfeles y con ello la malaria, la encefalitis equine y el sarampiÛn, letal para los indÌgenas. El derecho a la cultura, en esta ·rea se inundÛ, cementerios, reservorios biolÛgicos, sitios sagrados y espirituales.
De esta manera lo
que el Estado iniciÛ con el decreto 123, del 8 de mayo de 1969, donde
autorizaba la construcciÛn de la represa hidroelÈctrica del rÌo Bayano que
suministra energÌa elÈctrica a la capital del paÌs, es hoy una de las
negociaciones sin precedentes de dos pueblos indÌgenas contra un Estado.
Esta
hidroelÈctrica est· situada en la provincia de Panam· a unos 90 Kms de la
capital. La cuenca del rÌo Bayano y afluentes, se sit™a entre las coordenadas
78ƒ05í y 70ƒ20í de longitud oeste. La zona de drenaje se extiende sobre 3,676
Km2 y alimenta un lago de 350 Km2 de superficie y de 60
metros de profundidad en el lugar de la construcciÛn de la represa, cuyas aguas
presentan una temperatura superficial de 30ƒC. El clima de la regiÛn esta
controlada por la posiciÛn de la Zona de Convergencia Intertropical (Z.C.I.)
que depende de los vientos del norte. Las precipitaciones est·n entre 1,850 y
3,400 mm. La mediana de la biotemperatura es de 25ƒC.
Cuando
se planificÛ la obra, se contemplÛ la limpieza total del ·rea de inundaciÛn
tarea que solo se realizÛ parcialmente, lo que desembocÛ en una intensa
entroficaciÛn del lago. Las aguas perdieron su calidad por la descomposiciÛn de
la biomasa vegetal inundada. Antes de la inundaciÛn existÌan especies
predominantes, hoy quedan pocos. Se ha visto durante estos aÒos la desapariciÛn
de muchos de los habitantes de estos rÌos, esto por la alteraciÛn de su
h·bitat. Por ejemplo antes de la construcciÛn de la represa la poblaciÛn de
ictofauna del lago era de 61 especies repartidas en 26 familias, de las cuales
solo sobreviven 13, agrupadas en 6 familias, reduciendo al 79 por ciento de la
ictofauna nativa. Eso solo en los aspectos del impacto en la fauna acu·tica.
Que decir de la fauna terrestre.
Uno de los
problemas que ha venido enfrentado el pueblo kuna y ember· es la invasiÛn de
colonos a su territorio, esto en principio por la construcciÛn de la Carretera
Interamericana. Los colonos en su mayorÌa originarios de las provincias
centrales de Panam·, vienen con el propÛsito de tener tierras para la
ganaderÌa, una ganaderÌa extensiva y devastadora. Otro de los problemas que
enfrenta es la creaciÛn de aserraderos para la comercializaciÛn de ·rboles
maderables, estos tambiÈn promovidos por los colonos. En 1994, 28 por ciento,
es decir 100,000 hect·reas del ·rea total de la cuenca del rÌo Bayano y
afluentes, ya estaban deforestadas.
Estas han sido
las razones por la cual las comunidades indÌgenas Kuna y Ember·, han presentado
ante la ComisiÛn Interamericana de Derechos Humanos la siguiente solicitud:
1. Tomar
medidas necesarias y preventivas para detener la continua entrada ilegal de
colonos en las tierras tradicionalmente ocupada por los Kunas de Madungandi, de
los Ember· de Ibedi y Biriadi.
2. Se
anule el ArtÌculo 21 de la Ley 24 del 12 de enero de 1996 por la cual se le
permitiÛ a los colonos ocupar de manera temporal las tierras donde estos han
invadido.
3. Se
demarque fÌsicamente las tierras correspondientes a la Comarca Kuna de
Madungandi y se legalice las tierras de los Ember· de Ibedi y Biriadi.
4. Garantice
los derechos culturales de los Kunas y Ember· en la regiÛn.
5. Que se
cumpla con una compensaciÛn razonable por la violaciÛn de los derechos
territoriales y culturales, pÈrdida de sus cultivos y animales silvestres; asÌ
como los daÒos ambientales de sus tierras. DaÒos resultados de la inundaciÛn e
inclusive piden se les resarza los gastos en que han incurrido para el
incumplimiento de los acuerdos y,
6. Se dÈ
traslado de este caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos en caso de
que no se llegue a un r·pido acuerdo amistoso.
En gobierno no
quedÛ callado ante esta acciÛn y posterior a esta solicitud el dÌa 11 de julio
de 2001 el Estado panameÒo contestÛ la demanda, argumentando lo siguiente:
1.
Que hubo un acuerdoÝ
para la reubicaciÛn de las comunidades indÌgenas, por lo tanto no fueron
desalojados forzadamente.
2.
Que las comunidades indÌgenas fueron indemnizadas.
3.
Que se creÛ la Ley 24 de 1996, donde se creÛ la
Comarca Kuna de Madungandi, en la que estableciÛ la permanencia de los colonos.
4.
Que
le gobierno panameÒo instalÛ la mesa de concertaciÛn para solucionar el
conflicto entre indÌgenas y colonos.
5.
Que
existe una propuesta legal para legalizar las tierras de la comunidades Ember·.
Una Mirada de
la Lucha Kuna a travÈs de Cinco Siglos.
Hagamos
una mirada a la permanente lucha de los kuna, el escritor dule Arysteides
Turpana nos seÒala que: ìDesde el coloniaje, nos clasificaron como ìhom™nculosî
los espaÒoles y tambiÈn afirmaron que Èramos los ìsin rey, sin ley, ni fe, por
lo tanto, para ìcivilizarnosî, es decir, para asimilarnos, se precisÛ que el
progenitor de Juana La Loca, el Rey de EspaÒa y de los villanos, tambiÈn fuese
nuestro rey, en desconocimiento de nuestros legÌtimos gobernantesî.
Las
vicisitudes que ha pasado los pueblos indÌgenas desde el Requerimiento, donde
por Ûrdenes del papa se leÌa un documento que bien lo describen los caciques
Sin™: ìque el papa debÌa estar borracho
cuando lo hizo, pues daba lo que no era suyo, y que el rey que pedÌa y tomaba
tal merced debÌa ser alg™n loco, pues pedÌa lo que no era de otros; y que fuese
all· a tomarla, que ellos le pondrÌan la cabeza en un palo, como tenÌan otras
de enemigo suyas puestas encima de sendos palosÖî (DescripciÛn de las Indias
Occidetales, ediciÛn de JosÈ T. Medina, Santiago de Chile, 1897, p. XXVI).
El
historiador Alfredo Castillero Calvo, en su libro Conquista, EvangelizaciÛn y Resistencia
øTriunfo o fracaso de la PolÌtica Indigenista? Cita una carta enviada a la
corona refiriÈndoseÝ a los kuna: ì el 24 de julio de 1635, el oidor decano y
presidente encargado Lic. Juan Batista de la Gasca, proponÌa en carta a la
corona el traslado de los indios de Capira a Chepo, recientemente atacados por
indios bugue-bugue o cunas (Archivo General de Indias, Panam· 19). En el ataque
murieron 11 Û 12 personas y ìde los enemigos se trajeron dos cabezasî. Seg™n la
Gasca, los indios coclÈs de San Isidro no se entretienen en cosa alguna ™tilî.
ProponÌan tambiÈn establecer un fuerte o presidio en Chepo con 24 soldados.
Agrega que los vecinos estarÌan deseosos de ir a perseguir cunas para
repartÌrselos como esclavos.
Esta ™ltima propuesta se repetir· varias veces y la encontramos en el proyecto de contra-ofensiva militar que se discute en diciembre de 1652 tras un nuevo ataque de los cunas a Chepo, tal vez el m·s sangriento de todos durante el siglo XVII. Meses despuÈs, acaso inspirado en las propuestas des sus predecesores, el nuevo presidente, Enrique EnrÌquez Sotomayor, propone a la corona el mismo plan (Carta de Enrique EnrÌquez Sotomayor ala rey, Portobelo el 18/VII/1652, AGI Panam· 19). Para Enrique el ìremedioî estaba en establecer el presidio de Ballano ìy ponerle 50 infantes de presidio y pasar los indios coclÈs de San Isidro y de PenonomÈÖ para que con los infantes defiendan las invasiones y hagan entradas, como lo harÌan de muy buena gana estos coclÈs por ser belicosos y enemigos tambiÈn de los Bugue-bugues (cunas)î. EnrÌquez pronto cambiÛ de enfoque y en lugar del recurso militar optÛ por la catequizaciÛn de los cunas, llamando a ello a Fray Adri·n de Santo Tom·s.îEsta regiÛn desde entonces ha pasado por expediciones genocidas de Vasco NuÒez de Balboa, solo por mencionar uno, y las constantes luchas entre los irreverentes kuna y los espaÒoles en la regiÛn del DariÈn y Chepo, la historia es interminableÝ y cruda. Por m·s de cinco siglos esta regiÛn fue impenetrable, hasta tal punto que a principios del siglo pasado el Estado en alianza con la iglesia CatÛlica, promueven en la Asamblea Nacional la Ley 3 de diciembre de 1908 sobre la civilizaciÛn de indÌgenas, el ArtÌculo 1 de esta Ley, declaraba como entre sus principales objetivos: ìProcurar· por todos los medios pacÌficos, la reducciÛn a la vida civilizada de las tribus salvajes de indÌgenas que existen en el paÌsî. El ArtÌculo 2, fija los medios en que debÌa ejecutarse esta propuesta: a) emplear misiones catÛlicas y nombrar maestros en esta regiÛn; b) establecer grupos de formaciÛn de centros de las misiones; c) conceder tierras a las personas que se establezcan como colonos, entre otras cosas.
Anterior a ser una Comarca, los pueblos Kuna de Madungandi pertenecÌan al distrito de Chepo y Chim·n, provincia de Panam·, desde entonces han transcurrido siglos que han pretendido a golpe de cruz y espada, hacernos sumisos al pueblo Kuna y Ember·. Bien tambiÈn lo recalca el autor A.J. Castillero en la introducciÛn de este mismo libro: ìotro problema inquietante es el de los levantamientos indÌgenas. La situaciÛn de guerra permanente en el DariÈn, donde los cunas nunca fueron sometidos ya es bien conocidaî. De esta manera la lucha del pueblo Kuna se remonta de muchos aÒos atr·s, la Corona EspaÒola, la Iglesia y hoy los gobiernos de turno han pretendido desarraigarlos de sus tierras, su vida. El 15 de septiembre de 1932 en Bindup, se reunieron el Saila Dummad[4] Nele Kantule y el tambiÈn Saila Alcandona, el alcalde de Chepo y el Secretario de Gobierno y Justicia, con el propÛsito por parte de Nele Kantule de unir las dos regiones ya que esta regiÛn estaba en la jurisdicciÛn de Chepo y la idea de Nele Kantule era mantener el territorio bajo una sola autoridad, los Kuna. Esta propuesta no fue aceptada por el gobierno por la experiencia del reciente levantamiento Kuna de las islas en 1925.
El pueblo kuna y
ember·Ý sigue resistiendo, primero el
desastre ecolÛgico que le representÛ la construcciÛn de la hidroelÈctrica de
Bayano, donde en cierto modo ya no hay peces (predomina la Tilapia, pez de), no
hay mucha variedad de animales silvestres ni plantas medicinales, muchas han
desaparecieron con la inundaciÛn y servÌan para aliviar algunas dolencias de
los nativos; por otra parte la migraciÛn desordenada y devastadora que siguiÛ a
la construcciÛn de la Carretera Interamericana, donde el kuna tiene que lidiar
con m·s migraciÛn de colonos, que suman m·s invasiones al territorio kuna y
ember· y por m·s deforestaciÛn a la ya fr·gil ecologÌa del ·rea.
No solo tiene que enfrentar esta
realidad, sino tambiÈn la realidad de marginaciÛn social de las polÌticas
gubernamentales, que le han prometido mejoras a este sector del paÌs. Por
ejemplo en Panam· se estima que existen 2.1 mÈdicos para 10,000 habitantes en
los pueblos indÌgenas, mientras que el promedio nacional es de 8.9 por 10,000
habitantes, eso es muy claro cuando solo en la Comarca Kuna de Madungandi hay
tres (3) puestos de salud. Otro de los graves problemas que afecta a esta
regiÛn es la desnutriciÛn: ìLas cifras de
la Encuesta de Niveles de Vida indican que para 1994, la desnutriciÛn afecta al
17.7 por ciento de la poblaciÛn panameÒa, mientras que para las poblaciones
indÌgenas afecta aproximadamente el 68 por ciento de la poblaciÛn. Uno de cada
dos niÒos indÌgenas presentan alg™n grado de desnutriciÛn, a diferencia de uno
de cada diez en el resto de la poblaciÛnî. Es alarmante toda esta situaciÛn
cuando se miran las estadÌsticas de las instituciones nacionales e
internacionales. Pero esta es la realidad que diariamente viven estas
poblaciones.
Hoy en
dÌa el gobierno de turno aduce que se le ha respetado a los indÌgenas, respecto
al problema de Alto Bayano, reconociendo que la indemnizaciÛn fue pactada para
hacerse efectiva en 8 aÒos, sin embargo solo por 3 aÒos se hicieron los pagos;
tambiÈn aducen que a los kuna se les legalizÛ sus tierras a travÈs de la Ley 24
de 1996.
A™n asÌ el pueblo
kuna y ember·, hoy en dÌa, mantienen una resoluciÛn amistosa en el presente
caso, de acuerdo con la propuesta de audiencia celebrada el 12 de noviembre de
2001, en ciudad de Washington D.C., en la ComisiÛn Interamericana de Derechos
Humanos. Posterior a esto se efectuaron dos reuniones, uno el 12 de diciembre
de 2001 y el otro el 3 de enero de 2002 con los representantes del gobierno.
Donde se establecieron tres subcomisiones para desarrollar un borrador de
acuerdo en tres temas especÌficos:
A. La
subcomisiÛn sobre tierras y territorios: encargada de coordinar el saneamiento
de las tierras de la comarca Kuna de Madungandi y de las Tierras Colectivas de
las comunidades de Ibedi, Biriadi y Alto Bayano; la aprobaciÛn de una ley de
Tierras colectivas para las comunidades ember·; y la eliminaciÛn del artÌculo
21 de la Ley No. 24 de 12 de enero de 1996 que reconoce los colonos que vivÌan
dentro la Comarca kuna de Madungandi.
B. La
subcomisiÛn sobre indemnizaciÛn y gastos: el propÛsito de esta la de revisar
las indemnizaciones para la Comarca Kuna de Madungandi y de cuantificar las
nuevas indemnizaciones a los kuna y ember· en forma individual, comarcal y
comunitaria. TambiÈn, cuantificar· el pago de los gastos de las comunidades
indÌgenas para negociar los acuerdos con el gobierno panameÒo tras los aÒos y
de someter la demanda. Esta subcomisiÛn tiene otro punto de negociaciÛn que
incluye los gastos, honorarios y costos de los representantes y apoderados
legales de los kuna y ember·.
C. La
subcomisiÛn sobre inversiones sociales: encargada de determinar el monto de
inversiones sociales para la Comarca Kuna de Madungandi y las comunidades
indÌgenas como indemnizaciÛn colectiva. En este contexto, tiene que calcular
los daÒos de los pueblos kuna y ember· que resultaron de la construcciÛn de la
represa Bayano. Los peticionarios han nombrado a un economista kuna de
Madungandi para participar en esta subcomisiÛn.
Cada subcomisiÛn se reunir· 15 dÌas con
el fin de someter un borrador de acuerdo dentro del plazo de 60 dÌas desde la
reuniÛn del 3 de enero de 2002.
Este documento concluye manifestando:
ìLos peticionarios respetuosamente informan la ComisiÛn de estos pasos de la
resoluciÛn amistosa entre los Kuna y Ember· y el Gobierno PanameÒo para
asegurar la continuaciÛn de la facilitaciÛn del proceso de la resoluciÛn
amistosa de parte de la ComisiÛn.
A Manera de ConclusiÛn
En cierto modo parte de los
territorios indÌgenas est·n legalmente constituido gracias a esas luchas y
tonto por la benevolencia de los gobiernos. Pero hace falta parte de algunos
pueblos que se han quedado fuera de estas demarcaciones, caso por ejemplo de
los kuna del este de DariÈn y los ember· de Alto Bayano. Los escasos servicios
de salud que el Estado brinda a estos pueblos apartados de las montaÒas, es una
realidad. El apoyo a pequeÒos productores indÌgenas es casi nulo en la mayorÌa
de las Comarcas indÌgenas de Panam·, ya muchos de estos trabajadores no son
sujetos de crÈdito para la banca nacional, el mayor de CentroamÈrica.
La Comarca Kuna de Madungandi y los pueblos Ember· de Alto Bayano han
ofrendado al desarrollo nacional parte de sus tierras a cambio se le ha
correspondido con la marginaciÛn y el engaÒo a travÈs de todos estos aÒos, con
acuerdos que nunca se han cumplido, sino fuera por medio de las luchas de sus
hijos que han obtenido parte su territorio. Mientras que el pueblo Ember· a™n
sigue luchando por la obtenciÛn de ese derecho territorial y esa promesa por
parte del gobierno. Estos dos pueblos enfrentan hoy otras realidades sociales
que todas estas situaciones las han conllevado, la marginaciÛn en servicios de
salud, vivienda y desarrollo. Llevando a estos dos pueblos llevar a instancias
internacionales a denunciar esta situaciÛn. Hoy m·s que nunca en las puertas de
segundo milenio el Estado deberÌa revisar sus polÌticas hacia los pueblos
indÌgenas de Panam·.
Los Kunas de Panam· y la represa del
Bayano 20 aÒos despuÈs. Revista Tareas del Centro de Estudios Latinoamericanos
ìJusto Arosemena (CELA), Universidad de Panam·, Mayo ñAgosto 1995.
[1] Se CreÛ Mediante la Ley No.
24 de Enero de 1994, en la Asamblea Legislativa de Panam·. Comarca es la
demarcaciÛn o asignaciÛn territorial que mediante ley se le otorga a la
poblaciones indÌgenas de Panam·.
[2] Dule significa vivo, humano y
ser.Ý Kuna es la etapa en la que el Gran Creador dejÛ al dule para cuidar
la tierra, superficie o etapa de la
tierra.
[3] Ibedi, Piria y Biriadi son nomenclatura de lugares y tÈrminos kuna,
por el respeto que nuestro idioma merece la preferimos llamar correctamente.
IpetÌ y PiritÌa son aproximaciones que por su mal pronunciamiento las
impusieron los hispano hablantes.
[4] Saila, es el conocedor de las tradiciones del pueblo kuna, al que
se le da la autoridad para dirigir un pueblo. Dummad, supremo, grande, mayor. Saila
Dummad: principal dirigente del pueblo kuna.